lunes, 25 de octubre de 2010

buscando trabajo

Durante esta última semana escuché acerca de una encuesta que evaluaba  el tiempo promedio que dura un colombiano para encontrar trabajo.  Dicho periodo está presupuestado por aproximadamente un año, durante el cual la persona desempleada tendrá que estar motivado en la búsqueda del evento que cambiara dicho estado.   ¿Pero qué motiva a que una persona busque trabajo? Es posible que sea el desarrollo  de sus capacidades en un ambiente que permite la aplicación de las mismas, o tal vez la necesidad, como dice nuestra religión católica (avalada por su libro de consulta), de la dignificación de su ser. En realidad la cosa es más sencilla y es simplemente la realización de una labor como medio para la obtención de  una paga.

Todo comienza con la pérdida del trabajo, sea cual fuere la causa de nuestra introducción en el mercado de los desempleados.

En primera instancia, nuestra búsqueda  se dirige a un objetivo  muy claro: Obtener un trabajo mejor que el que anteriormente teníamos.  Esto con un sin numero de justificadas razones, como el de un aumento en el dinero percibido por cada periodo de trabajo (mayor sueldo), mejor cargo o cuando menos mas sonoro (director junior en managment ejecutivo  y corporativo) ¡quién sabe qué carajos será!, pero en las tarjetas de presentación y ojalá con el logo de una empresa conocida… ¡uy, de verdad que aumenta el reating! claro está que lo mejor que este cambio podría otorgarnos es la posibilidad de chicanearles a nuestros anteriores compañeros de trabajo y mejor aun, el poderles refregar en la cara nuestra mejoría;  no sólo al jefe sino también a ese compañero jarto y complicado con el cual siempre tuvimos inconvenientes y que disfruto tanto con nuestra salida de la empresa; en realidad es esa la mejor retribución que nos puede entregar la vida.  Pero como esto no siempre ocurre y en realidad la encuesta que les comenté al comienzo lo avala (a pesar de que las encuestas en realidad nunca miden nada; el 60% de la población lo sabe, y el partido verde después de las pasadas elecciones lo corrobora) sabemos que la obtención de trabajo no es tan fácil ni tan rápida como desearíamos.

Iniciamos realmente embelesados con las premisas anteriormente mencionadas y solo aplicamos a cargos que nos otorguen dichas distinciones, ni puel berraco piense en algo menos, al fin y al cabo si fulanito, que era el más vago de la universidad, está de gerente y ganándose un sueldazo ¡por Dios… yo me merezco eso y mas! 

Luego de un tiempo y un análisis concienzudo y profundo de la economía y los sistemas productivos del país, usted ha encontrado que en realidad la situación económica actual no es la misma que hace unos años y que las empresas han generado un detrimento patrimonial alto en la gran mayoría de los casos.  Descubrimos que la vaina está complicada (qué descubrimiento tan hijuepu..., ¿cierto?).  Es por esto que ya aplicamos a cargos muy similares a los que teníamos y con un sueldo igual o ligeramente inferior.

Y ya cuando llevamos mas de seis meses en esa infructuosa búsqueda, en la cual hasta el ultimo peso ahorrado ya esta por extinguirse, y eso cuando realizamos el ejercicio del ahorro, porque en caso contrario este periodo se reducirá a un mes y cuatro días, ya que dentro de una semana empiezan a llegar las facturas de servicios públicos y los bancos llevan llamando dos semanas. ¡Nos transformamos! en la gran mayoría de los casos con la premisa de obtener un salario, no por que realmente seamos felices con lo que hacemos y si no es así ¿por qué siempre integramos a la entrevista de trabajo la frase“yo no tengo problema con hacer lo que haya que hacer”?. 
Lo peor de todo es que algunos, hemos terminado realizando funciones que ni siquiera incumben a las áreas para las cuales fuimos contratados, hemos caído en el cargo del “detoderman” o “detodero”, de igual manera las expectativas salariales han sufrido una pequeña variación (una reducción grandísima) y lo decimos casi literalmente “pues pagan poquito… pero más que en otros sitios y a eso súmele el subsidio de transporte. Sin contar que pa’que… pero esa temporal es de las mejorcitas que hay”

Es en este punto cuando debemos evaluar nuestra posición. ¿Luego nos parece muy alentador el actual panorama empresarial?   Por ejemplo, quién gusta de los “desayunos de trabajo”. ¡NO! como podemos pedirle de manera muy atenta a la persona del lado “me alcanza por favor la mermelada” para luego en voz alta y dirigiéndose a todos los presentes “¡en definitiva a ese maric… del González no me lo aguanto más! aprovechemos la salida de García y le ponemos más trabajo, con eso lo mamamos rapidito” y esa es casi la actitud de todos los presentes.  Exceptuando los de recursos humanos, ellos salen de la dichosa reunión con el desayuno en las manos puesto que solo tuvieron tiempo para tomar nota de todas las cancelaciones de nomina y variaciones de funciones, las cuales tendrán como resultado la cancelación de más contratos en los desayunos de trabajo venideros (efectos de la reingeniería y políticas de costos que ha tomado la empresa).  En realidad no son desayunos de trabajo, deberíamos llamarlos “carnicerías organizacionales acompañadas de un mal menú” por que eso del croissant con jugo “Natural”, fruta, Chocolisto, mermelada, mantequilla... no es concordante. En dicha escena, y dada la naturaleza propia del acto, debería estar presente una gran cantidad de cárnicos y también uno que otro embutido autóctono (morcilla, longaniza, etc.) tanto como elemento simbólico y representativo del evento, como para la mejoría del menú (por que hasta el momento los organizadores del dichoso desayuno, le ofrecen a sus comensales la variación de croissant por pan de bono o pan de yuca, Chocolisto por café en leche o te, y lo demás es de acuerdo al aberrante gusto de los anfitriones).

Claro, también existen los comités en los cuales se evalúa el desempeño de los diferentes integrantes del área.  Estos son presididos por el “jefe” o por lo menos los asistentes a dicha reunión suelen llamarlo de esa manera. Los “jefes” suelen tener una misma contextura física: un tanto gordos (o robustos para quienes tienen problemas a la hora de aceptarse tal y como son),  peinados y con la corbata puesta perfectamente (pues así ocurre en la parte comercial y de mercadeo, no se en otras áreas), con una apariencia y actitud, que nos lleva a recordar al Conde Contar,  pero mezclado con Nosferatu, ya que cuando esta figura hace su incursión “¡uuunnnooo, dooosss, trreeesss¡ (¡JA, JA, JA! rayos y relámpagos deberían aparecer al igual que para el personaje de plaza sésamo y los murciélagos…bueno, siempre hay algún sapo chupasangre rodeándolo) productos nuevos del portafolio  que debieron poner en el mercado el ultimo mes, ¿y qué pasó?  Camacho, usted  sólo puso  ¡uuunnnooo! (¡JA, JA, JA! rayos y relámpagos deberían volver a aparecer) un solo producto y al cliente mas chichi….  Camacho, ¿usted sabe qué ocurre con el constante incumplimiento de metas?,  porque con este usted  suma  ¡trreeesss!, ¡uuunnnooo, dooosss, trreeesss, ¡JA, JA, JA! Llamados de atención con copia a la hoja de vida (y esta vez solo faltaron por aparecer los rayos y los relámpagos).”

Esta es una de las tantas razones por las cuales deberíamos buscar trabajos que disfrutemos y nos hagan sentir bien,  por ejemplo usted cree que Nacho Vidal (conocido actor y productor de cine para adultos) se despierta el lunes en la mañana  y dice “uy lunes… qué mamera ir a trabajar” ¡NO! la verdad no creo que eso le ocurra a él.  Y todo ¿por qué?, fácil porque él hace lo que quiere, lo que le gusta. Es más, si no fuese Nacho Vidal sino alguno de nosotros, el lunes nos despertaríamos en la mañana, nos desperezaríamos estirando los brazos, luego rascándonos la cabeza, el pecho, estomago... y cuando estamos terminando este friccionado ritual entre uñas y piel, nos disponemos a rascar la parte inferior de nuestro tronco, descubrimos que al igual que todas las mañanas, nuestros cuerpos cavernosos se encuentran perfectamente irrigados, es cuando de manera eufórica diríamos “!jueput…. estoy que me trabajo!  y sí, en realidad estaríamos deseosos de ir trabajar cada mañana, seríamos el “eje” central de la empresa (claro que el eje de la empresa sería la presa), es más, si analizamos los sistemas de producción, push y pull (empujar y halar), el de la industria del entretenimiento para adultos es solo PUSH;  Razón por la cual nos tendríamos que echar la empresa al hombro, y bueno no sólo la empresa, puesto que literalmente también tendríamos que echarnos al hombro la  herramienta de dotación.

Bueno este ejemplo no propicia el interés en buscar trabajo, ya que se refiere a alguien que tiene ya formada una empresa y es su propio jefe.  Pero sí podemos entrar en un caso particular que es perfecto para la ocasión.  El  del señor Jorge Briceño Suárez  (más conocido con el alias del mono jojoi, quien para fortuna de nuestro país, fue dado de baja en el pasado mes de septiembre).  En el caso hipotético de que las FARC hubiese depuesto las armas hace unos años o cancelado su contrato, bajo cualquier excusa para no hacerle explícito que el sostenimiento de su carga prestacional es algo que la organización no desea asumir más. ¿Qué hubiese hecho el señor Jorge Briceño? sí, buscar trabajo; como cualquier otro mortal. Hubiese tenido que hacer una hoja de vida, mirar a quién se la envía (siempre es mejor ser referido), o en últimas empezar a enviar a toda empresa (para efectos del caso, el sólo podría trabajar con las grandes del sector terrorista), Organización Abu Nidal (ANO), Hamas, ETA, IRA, etc.(este último es la abreviatura de etcétera, no el Ejercito de Traquetos Colombianos o Ejercito de Tetonas Culiprontas, sería muy agradable ser secuestrado por es ultimo, bueno… también hay que concebir que estos dos grupos serían interdendientes), y después siéntese a esperar a que lo llamen.  Después de unos días y gracias al palancazo de una amiga que trabaja en recursos humanos o que ya está vinculada en Al Qaeda lo llaman [a entrevista. Como los procesos de selección ahora son tan complicados y dispendiosos, tendrá que realizar varios y diferentes tipos de test de personalidad, pruebas técnicas y un sin numero de entrevistas. Gracias a su hoja de vida, esta se encuentra sustentada principalmente por el prontuario que posee con la justicia colombiana y corte penal internacional.  Por fin llega a la última instancia (antes de ser entrevistado por el que va a ser su jefe inmediato), la entrevista con la directora de personal, en la cual ella le diría:
- “Don Jorge, en vista de sus pruebas y su impecable hoja de vida y experiencia (o sea que el resto de entrevistas, por que hasta el portero lo entrevisto, no sirven para nada), hemos encontrado que usted esta sobreperfilado para las vacantes que actualmente tenemos, pero como no queremos prescindir de alguien como usted, le ofrecemos director Júnior y casi senior de investigación y desarrollo (cargo de rango medio tirando a bajo, con un nombre tramador), manejando un grupo de trabajo no superior a cuatro o cinco personas.  Usted debe realizar la capacitación y luego el seguimiento de las funciones de cada una de las personas pertenecientes al grupo; además deberá definir el cronograma de actividades para cada proyecto, de igual manera  indicadores de gestión y la evaluación del equipo de trabajo. ¿Tiene alguna pregunta respecto al cargo o sus funciones?”. Ante lo cual muy seguramente él respondería:
- “bueno todo suena muy bien, pero… y  ¿cuánto es van a pagar por esa vuelta, o mejor me entiendo directamente con el doctor Bin Laden?”
-“En este momento para este tipo de cargos, la paga es tener el honor de morir por su religión y por ende una vida eterna en el eden.  Como todos los que mueren y se inmolan por nuestra causa”
Es en este preciso momento cuando él se levantaría de la silla, le daría las gracias y no aceptaría la propuesta  (no tiene por qué aceptarla), que dirían sus anteriores compañeros de las FARC “el mono se fue para Al Qaeda… eso sí, le dieron el  ¡UN PUESTAZO! pero la misma que nada, por que esa empresa es medio chichipata para pagar, eso me contó un amigo que trabajaba allá.   Es más yo tengo una amiga que trabaja en recursos humanos allá y esa vieja también es amiga del mono,  porque yo se la presente”. 
Luego después de seguir con el ciclo que todos los desempleados de este país seguimos (el cual mencione al inicio), cuando llegara a alcanzar los seis meses de estar buscando trabajo y no obtenerlo, sólo le restaría decir “más marica yo, ¿por qué no acepté a Al Qaeda?, el cargo era bueno, tenía una chimba’e funciones, la paga… bueno eso lo iba cuadrando por el camino;  pero tenia algo fijo.  Ahora me toca irme a donde el Hugo, que no es sino un burro con plata, pero es el único que bota algo, aguantármele ese discurso chimbo y trillado y todo por un hijueput… mínimo.  Es que cuando uno esta cagado… la mierd… le cae del cielo” .

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